Las peceras pueden considerarse como un elemento decorativo o un instrumento de relajación, pero al margen del uso que se les dé no hay que olvidar la obligación y responsabilidad de cuidar de los seres que la habitan.
Poseer una pecera va más allá de colocar peces en agua y ya. El tener una en casa requiere de muchos cuidados, conocimientos, responsabilidades y, sobre todo, amor por la naturaleza.
El recipiente
Al comprar el acuario vamos a tener en cuenta el emplazamiento elegido para él y qué forma y tamaño de pecera nos gusta más. Por supuesto esto es fundamental, ya que insistimos en su gran función como objeto decorativo y la importancia de que guste a sus dueños para que disfruten largos ratos con su atención y cuidados. Sin embargo, y aún sin olvidar esta premisa, nos parece esencial recalcar dos puntos:
- Tamaño: El acuario, cuanto más grande, es más saludable: debemos colocar el recipiente mayor dentro de nuestras posibilidades (de espacio o económicas) ya que el ecosistema que se creará en él será mucho más estable cuanto mayor sea el volumen de agua. Son mucho más sencillos de mantener los acuarios grandes que los pequeños.
Popularity: 85% [?]





